miércoles, 28 de abril de 2010
viernes, 23 de abril de 2010
Nueva Salida
Hablando deprisa tanto que no te puedo seguir probando nuevas formas de comunicar tanto que no las vamos a repetir escritura automática autoengaño autoyo au. Brazas necesarias para navegar la sonrisa debajo del bigote el mar. Días convenidos medidas temporales aplausos dónde están las manos las mías sobre el teclado. Espulga el pajarillo sobre el lomo del elefante busca comida entre las pieles grises. Ya lo estás pensando demasiado no debería ser así piensa en las palabras que tienes que repetir y tiembla tiembla indigesto de signos de puntuación tirita tirita buscando alimento sobre la piel seca La Tierra. Demasiados experimentos pueden resultar funestos dijo el investigador del aire cayendo en picado muerto machucado. Ojalá supiera en cada momento en qué momento está. Busco los acentos busco las palabras al pie de una foto de una foto sublime que no debería comentar. Busco surfear la música la onda del swing la linea delgada de la guitarra de B.B King everyday i have the blues everyday i have the blues. Nadie no me entiende. Nadie no. Naide. Gaseosa burbujas y un tapón azul días de auténtico verano la higuera la higuera y las ruinas luego las ratas la higuera y los tejados el sol las noches bebiendo noche las bebidas consumiendo noche. Luego los coches la ciudad. Si pudieres leerme tan rápido como te miro yo si supieras los esfuerzos innecesarios la cama sería todo el tiempo. A golpes a golpes de ritmo una bola de acero del mejor barco demolerá tu casa hasta hacerte comprender que no hay casa ni cosas ni tú sin ti. Empeñado en ser los demás hay un estanque lleno de monedas en tu interior si me miras a los ojos deberás volver tendrás que regresar hay un fuente que nunca se seca justo justo justo allí donde nadie puede alcanzar a beber.
jueves, 15 de abril de 2010
Atardecer frente al Mar Imaginado. Canción para Nemo.
Me gusta que las nubes se muevan rápidas y mirarlas. En días así ellas hacen todo el trabajo de composición. Me gusta observar a los pájaros, ignorando sus especies igual que ellos me ignoran a mí. Describirlos al vuelo. Llamarlos con nombre de persona con la agradable certeza de que nunca acudirán.
Me gustan las tardes largas que mordisquean a la noche dejándola roída de estrellas. Me gustan las palmeras genuflexas a brisas encabritadas. Me gustan las hojas verdes (e inocentes) haciéndose negras (y malvadas) sin dejar de ser iguales: Hojas verdes e inocentes que se vuelven negras y malvadas.
Me gusta que el mar empiece a desdibujarse en la oscuridad viéndose obligado a definirse sólo con el ruído. Tremendo ruído ése, donde el leve roce termina siendo voz acumulada de cientos de murmullos / atronadora herida del silencio. De la que nace todo. Que dará paso a sentir vivo (y fuerte / y bravo / y furioso) lo que siempre ha rodeado esta isla, ese Mar Imaginado.
Me gusta la noche indefinida. Me gusta que se haga esperar como esa gran actriz que es, debutante perenne de una sóla función. Me gusta que la luna y el añil convivan. Me gusta que el día muera lentamente dejando en herencia cuerpos celestes, gallos y salamanquesas. Manías.
Me gusta esperar sentado a que todo esto ocurra. Y no hablarlo con nadie. Como el aquel (´) que contemplaba absorto el cuadro mientras cientos de visitantes pasaban por delante de la pintura esperando que el arte los mirase a ellos. Y el arte no mira. Y el arte no ve. El arte es.
Me gusta cerrar el libro cuando las últimas palabras se hacen ilegibles por la falta de luz y continuar la historia con la historia cerrada sobre las rodillas. Me gusta cerrar los ojos cuando todo se vuelve sombra e iluminar ideas brillantes con bombillas amarillas de feria. De feria vacía de gente. Verbena reventada. El gusto de la paz. Calles llenas de papeles. Un balcón.
Me gusta dormirme con el ocaso inyectado en la vena. Vacuna contra la monotonía de los que solamente ven monotonía. Me gusta oír a mis amigos alrededor pasándose la botella marrón fresca y comunitaria, arrojándose el sol los unos a los otros como un balón naranja. Una broma de fuego. Saberme seguro entre ellos que gritan y ríen y siempre tienen oídos para mis silencios y brazos para mis navegaciones.
Me gusta sentir a Nemo decir que no hay mejor sitio para estar que en Isla Mundo. Y verlo abrir los brazos fiero y vociferar suave de placer como el gato de Kerouac. Aggghhh...poyar luego la cabeza en el hombro de la estética parsimoniosa (o de un pirata amigo) y sonreir satisfecho de haber visto caer otra moneda ardiendo en la hucha del horizonte. Montañas lejanas y ajenas son su alcancía. ... Que no hay sitio mejor que éste. Él, que ha recorrido el mundo entero y sus excelencias. Y que siempre vuelve, con una historia traducida de regalo, a ver nuestras caras de sorpresa ante los prodigios exteriores, sin dejar de contar en la lontananza su capital en soles, repasando, tarareando muy tranquilo, su cartilla de rimas preferidas en el banco del viejo molino de viento.
Me gusta que las noches sean cuevas y durmiendo volver a ser como fueron los primeros hombres. Me gusta que las palabras sobre la tarde vayan languideciendo hasta no decir nada, aunque sigan sonando lejos, ya poco. Ya nada.
Me gusta. Eso es todo, quería decírtelo antes de que anocheciera.
domingo, 11 de abril de 2010
Las Nuevas Fábulas de Isla Mundo. I / El perro flaco.
El perro flaco miró tiernamente a la única pulga de la isla que aún no se había unido al festín de su carne. Daba lástima la pulguita, la más canija y esmirriada de todas, de patas cortas y averiadas, y una mierda de trompa. Con gafas de carey y pánico a la sangre. Pulga común, especialista en nada. La única pulga que no podía picar al perro flaco porque cada vez que pretendía saltar rodaba. El más torpe e inepto insecto sin alas. Tarásito, transmisor sólo de pena. Insignificante y sensible; deprimid&nhelante de parabrisas [golpe] y primavera.
Decía que. El perro flaco miró con sus ojos infinitamente tiernos a la pobre pulga que aún no le mordía (y lo intentaba dando patéticos saltitos a su alrededor, tropebrincos y cabricornadas), flexionó sus largas y delgadas patas de perrillo corredor, y acercándole la oreja, plataforma de pelo, alfombrilla rosa de can, convidó a la pulga a subir y a tomar un chupito de su sangre triste, mas caliente y alimenticia. Chsssssssssss, chsss.
Luego que el refrán se hubo cumplido en su cuerpo y por sus venas, el perro flaco rascó sañudo su lomo contra la corteza de un árbol grande como costumbre añeja. Y echó a correr rabioso por la selva para morder a Esopo, o a la vida, o a la puta que lo parió, que diría Sancho. A morder el aire, en definitiva, que va lleno de culpables.
sábado, 27 de marzo de 2010
La leyenda del pez volador
La leyenda del pez volador es una historia de dentro a fuera. Una adaptación al medio que hace bella la huída y rara la especie.
Agujas
plateadas que cosen el mar al aire, ensoñación de marinero, un disparo de escama y sal que mata la uniformidad del océano. Eso es el pez volador.
¿Cuántas veces has saltado fuera cuando has sentido cerca el peligro? ¿Cuántas veces has necesitado salir a tomar el aire empachado del plancton de la rutina? ¿Cuántas no lo has vomitado con un grito acompañado de un curioso silbido...? Mírate saltando fuera del mar.
Los griegos decían que estos peces dormían bajo las estrellas, pues era fácil encontrarlos, muertos que no dormidos, en las cubiertas de los barcos, varados tras un vuelo demasiado largo. Un viaje final aspirando a ser estrella / para acabar retorcido junto al tobillo de un pescador.
Peces golondrina. Peces travestidos. Peces más chulos que ocho delfines. Peces pájaro. Peces gallina. Peces queriendo llegar, peces queriendo ser. Peces incomprendidos. Peces que miran distinto que los demás.
Querer vivir como el pez volador es saber aguantar hasta 45 segundos fuera del mundo. Con eso basta. ¿Puedes hacerlo? Te veo rodeado de gente, gente que habla de sí mismo sin parar, te veo en medio de tu trabajo dibujando absurdos unos y ceros. Te veo sosteniendo la mano del aburrimiento y la comodidad, te veo cuadrando en tu salón los sentimientos de otros, te veo buscando en una red inmensa de mentiras un pececillo que sea de verdad. Y ahora te veo saltando, saltando hermoso como un pez volador, saltando fuera de la charca que desde arriba se hace mar, te veo haciendo hermosa la isla, junto a ti cien proyectiles de plata más, te veo silbando la leyenda del pez volador. Te veo entendiendo lo que quiero decir.
Y te veo volviendo a caer al agua salada con una sonrisa de aire en la comisura de tus labios de pez, de pez volador.
(Bienvenido a la Isla. 15' fuera del mundo.)
miércoles, 24 de marzo de 2010
martes, 16 de marzo de 2010
Hoy seremos felices en Isla Mundo
Hoy seremos felices en Isla Mundo.
Hoy tocan Los Beatles en el Bar de los Muertos. Los escucharé distraídamente desde una mesa mientras juego a las cartas del amor. Barajaré hasta que suenen los primeros acordes de Ella tiene un billete para irse..., Entonces me levantaré, derramaré torpemente copas sobre vestidos blancos, sonrisas sobre miradas, localizaré deseos escondidos entre rímel y sombras. Repartiré tambaleante lágrimas troqueladas de pupila por la sala. Brillante.
Saltaré.
Bailaré con las manos sin mover los pies. Beberé por ti. Brindaré por ellos. Habrá tanta gente que no podremos establecer comunicación, sacaré una pizarra y dibujaré dos ojos, una fecha y una sonrisa ). Y en la distancia veré como tus labios pierden la horizontalidad.
Hoy estoy más en la isla que nunca. He vuelto. Pasé unos días en la ínsula que mi tío Alonso le prometió a Sancho. Allí tengo una silla incómoda en la cual a veces me siento a esperar. Esta vez quería ver salir la Luna pero el sol amenazó abrasarme con sus carcajadas.
Volví nadando a casa. O sea con nada. Tengo los hombros quemados. Ha sido una larga travesía pero ahora me siento mejor; todo sigue desordenado en su sitio. Tendí la ropa para que se secara, hice bandera blanca de mi desnudez. Abrí una botella de vino amarillo como la arena, me tumbé en el licor. Desenterré algunos tesoros de vinilo azul y acostado revisé la cosecha de ilusiones que siembro en el cielo. Nubes con forma de lechuga. El mundo es una enorme sala de esperanza.
Hoy seremos felices en Isla Mundo. No habrá carretera sin playa, ni día sin ti.
Nos encabritaremos bellos contra el dolor, ya lo verás, Correremos como un caballo al que fustigan por última vez. Nos esconderemos. Haremos manualidades con acuarelas rojas en una cueva húmeda y luego el amor como dos neandertales.
Tú serás yo y yo seré tú. Nos tiraremos al suelo y barajaremos las manos. Gritando mezclaremos nuestra piel y nuestros nombres. Amantes desde millones de años atrás.
Hoy seremos felices en Isla Mundo. El mundo es una canica buscando una buena cuesta por la que rodar.
Esto no es un ejercicio optimista con resultados catastróficos. Y ya sabes que no me gustan las utopías desde que leí a Tomás Moro y sus aburridas comidas. Esto es una demostración de álgebra amatoria; un agradecimiento por llevar la isla en tus ojos cuando salimos fuera de ella. Fuera de aquí habrá…
Estrados, paraninfos, portadas, gente, reuniones. En ningún lugar seré nunca más yo que en este lugar.
Hoy vamos a ser felices en Isla Mundo donde las semanas tienen siete páginas y los recuerdos son una esquina doblada. Así se recorren estas calles. Nubes blancas milanesas borraran del cielo todas las curvas fallidas, desaparecerán todas esas elipses tristes & grises. De mano de la tormenta la aguja del rayo se clavará ardiendo en la confortable hierba mojada. El compás firme de los días trazará un enorme círculo de sol en la lámina blanca del horizonte:
; Un barco.
Y en la cubierta cócteles y zalamería. Frank Sinatra. Un poco de paz. Tú.
Inventaremos el buen mal tiempo. Una lluvia radiante, sol a cántaros y nieve de folio. Tiraremos tizas a un lago de tinta negra para que parezcan estrellas. Después cerraré los ojos y pediré un deseo que se cumplirá acto seguido en tu boca.
Ella hizo Virgo, yo Orión. En Isla Mundo hay extrañas naves encalladas, falta de gravedad, y Espacio de sobra.
Y al final del día un vendaval de sueño soplará en tus sábanas y te hará cosquillas en las orejas. Tú te dormirás y yo me quedaré despierto+contento dibujando islas en el techo.
Sí. Estoy seguro. Hoy seremos felices en Isla Mundo.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Los tiburones inventaron el círculo
Brilla el sol pulido en el lomo de los tiburones; un martillo de agua empuñado por el aire hizo su piel, millones de años después, fuerte y suave.
Habrá que perdonarles que de vez en cuando se coman a alguien. Ellos inventaron el círculo.
Se ha ido la lluvia y las partículas de polvo iluminadas (big bang de cerrar aquel libro viejo) constelan mi ventana. Las quería contar todas y ponerle nombre. Pero me aburrí de esperar a que se ordenaran, salté y me fui. Suele pasarme.
Luego me ido pensandando a pasear a la playa y en ella he descubierto un curioso hallazgo (matorral de la familia del azar):
A Isla Mundo ha llegado un mensaje en francés dentro de una de esas cajas redondas de lata en las que se guardan las películas. Sam Cooke y yo lo estamos revisando, él está casi tan sorprendido como cuando escuchó por primera vez aquel cocktail de Brighton 64.Yo estoy contento de recibir un mensaje tan elegante, tan blanco y tan azul. Igual deberíamos llevarlo a objetos perdidos o a una comisaría, pero en Isla Mundo no hay policía.
Sam me dice adiós con la mano y se marcha silbando, seguramente habrá quedado.
Y en el mar los tiburones persiguen a Arquímedes que les grita furioso mientrás lo rodean: Noli turbare círculos meos, noli turbare. Pero ellos no saben latín y por suerte el sol sigue brillando en sus lomos.
martes, 9 de febrero de 2010
El duende de la isla (deslavazándose.)
Tengo una botella de anís pequeñita, la he encontrado en la orilla, del tamaño de un dedo meñique pequeñito, del mío, que introduzco en ella repetidas veces para beber.
Colocaré dentro de ella un mensaje corto, insignificante y deslavazado; como yo.
Soy el duende de la isla. Y tengo una botella de anís pequeñita, sed y muchas cosas grandes que escribir en miniatura.
¿Qué significo?
He dormido en el hombro de algunas mujeres. He correteado por la espalda de muchos hombres. Soy un animal para los animales. Viene gente extraña a este lugar. Y yo los conozco a todos, porque soy un ratón con alma que le robó el olfato a Chejov.
Mannish boy, ven aquí, soy un trasgo, ¿qué daño me vas a hacer? Mannish man boy, ¿quién te has creído que eres? Písame / soy venenoso. / Te arrepentirás hasta de arrepentirte.
Nadie puede atraparme porque todos están presos. Vivo en la madriguera de un conejo que quiso ser carretera. A veces vienen a verme amigos de ese conejo que quiso ser carretera, ¿os conozco?, ¿dónde está el conejo que quería ser asfalto? Antes vivía aquí. Dicen royéndome los cordones de las botas y los botones de la camisa y la empuñadora del puñal milimétrico.
Yo siempre les digo que busquen en el kilómetro 26 de la autopista que va a ninguna parte pasando por todos lados. Porque ésta ahora es mi casa. Yo tengo un agujero...
Otro tengo en el pecho. Cuando bebo anís parece que está cubierto por un cristal blanco. Pero es mentira. El agujero sigue ahí. ¿Es que nunca han visto a un duende borracho? Somos así. Cubierto, el boquete del pechete, por un cristal blanco. Adelante, buena gente. Cuchillo y tenedor de nácar para comer lo que haya en el hueco frontal del enanito vertical. Un pequeño corazón que aún funciona; cuidado con la raspa.
Corro por la Isla libre y vestido como un mini Robinson Crusoe. Yo lo quiero mucho a ese viejo cabrón, pero aquí lo tienen encerrado. Bajo rejas, porque llevaba un trabuco cargado y tiraba rápido de gatillo. Es algo colonialista, un poco asesino y muy cazador, pero le tengo cariño porque la mayor parte de lo que cuenta es mentira y además sé que quiere mucho a Viernes.
* * *
El trasgo de la isla corre cojo ladera abajo. Por fin ha conseguido intercalar su mensaje, anoche me entretuvo haciéndome creer que él era el emperador de la Luna y yo su biógrafo. Sé que es el animal de compañía de Aphra; y ambos se burlan de mí. El trasgo de la isla corre cojo por mis textos y se come mis acentos. Escribe lo que quiere. Me mira de reojo. Quiere saber si clavaré esta/su carta en el árbol del centro para que todas la lean.
Sí, tranquilo, lo haré y utilizaré para ello agujas y alfileres (ya sabes, duende, needles & pins).
El trasgo de la isla corre cojo ladera abajo. Por fin ha conseguido intercalar su mensaje, anoche me entretuvo haciéndome creer que él era el emperador de la Luna y yo su biógrafo. Sé que es el animal de compañía de Aphra; y ambos se burlan de mí. El trasgo de la isla corre cojo por mis textos y se come mis acentos. Escribe lo que quiere. Me mira de reojo. Quiere saber si clavaré esta/su carta en el árbol del centro para que todas la lean.
Sí, tranquilo, lo haré y utilizaré para ello agujas y alfileres (ya sabes, duende, needles & pins).
No translation found for 'trasgo'.Así es el idioma.
miércoles, 27 de enero de 2010
Todos somos un poco rubia barbitúrica en Isla Mundo
Todos somos un poco rubia barbitúrica en Isla Mundo.
Si Nabokov y Marilyn Monroe hubiesen tenido un hijo hubiera sido niña y hubiera sido un cuento.
Todas las frases estúpidas que escribas en la arena las borrará la marea. Todas menos aquellas que alguien haya podido recordar. / ¿Por eso escribes?
Las conchas no hablan.
Las de su pueblo sí.
La arena es tuya y las frases mías. O al revés. ¿Pero quién se hace cargo de las olas?
Los mapas de Isla Mundo no están dibujados, están escritos. No lo jures, rímalo. También tenemos una canoa que da vueltas alrededor de la isla, y en ella hay un guía amarillo al que llamamos Página. No sabe hablar tu idioma, sea cual sea tu idioma, porque sólo habla para él y siempre lo hace en voz baja porque tiene muy buen oído. También tiene dos remos, a los que llama porquesí y porqueno. Suele llevar el ceño fruncido porque en todas las novelas hay un personaje que tiene el ceño fruncido. A veces se pregunta que frunciríamos si no tuviésemos ceño. Y mientrás lo discute consigo mismo rema, porque sí, porque no. Nunca lo interrumpas. No te marees y contempla.
[A pie puedes seguir varios caminos recorriendo las lineas de tu mano. La autovía quiromante va directamente a tu mente. Seguramente te quedarás sin gasolina y tendrás que llegar al final en punto muerto. En Isla Mundo hay metáforas como dragones que te muerden detrás de las orejas hasta los tobillos. Cuídate, el talón de Aquiles se ha quedado sin fondos en Wall Street.] Los corchetes son los submarinos de las ideas.
(Aún recuerdo, embargado también de emoción, aquella tarde en que amaestré uno de esos dragones metáforosos y verdeperados, lo llamé Barbitusauro y lo metí en un frasco. Luego lo corté en pedacitos y se los dí a los habitantes de la isla. Está bueno, decían. Sabe a sueño. Después todos se quedaron dormidos. Envenenados y elegantes como personajes de Agatha Christie. Al otro día despertaron, el amanecer es el antidoto de todo.) Los paréntesis son las risas del texto.
Si Agatha y Alfred tuviesen un hijo nadie sabría dónde encontrarlo.
(Ella lo escribe y él se ríe.)
Para terminar, ¿quieres que te regale un misterio? ...
(Los puntos suspensivos son las restos de sangre de la historia)
¿Quién mató a la cigüeña?
barbitúrico, ca.
lunes, 21 de diciembre de 2009
King Kong nunca muere en Isla Mundo
King Kong nunca muere en Isla Mundo. Espanta a los aviones con fogoelectric de menta y está enamorado de la rubia más rubia y bonita de la charca.
La rubia más rubia y bonita de la charca nunca ríe en Isla Mundo, espera a los aviones con un camisón de canela y está enamorada de su principe Azulejo que nunca llega.
El principe Azulejo nunca llega a Isla Mundo porque prefiere alicatar castillos y tomar aviones que vuelan hasta Saint Tropez.
Es así de sencilla la vida en I.M. Días que empiezan con cuento acaban en poema. Noches novela, mañanas canción. Hay películas que aterdecen. Hay un cielo telón. Hay un cañón que proyecta estrellas naranjas. Hay una guerra de mentira y heridas de verdad.
Hay una obra de teatro con palmeras, ¿quién no tiene una palmera en el corazón?
K.K nunca muere en I.M.
viernes, 13 de noviembre de 2009
Diario desde la isla mundo. Primera emisión.
Acabaron los días del aquelarre de la paella. Se fue el maestro samurái y quedaron sus enseñanzas. Soy de una isla en la que los náufragos se rebanarían el cuello antes de desperdiciar una botella con un mensaje.
miércoles, 14 de octubre de 2009
Corazones hambrientos, a lo lejos.
“Todo el mundo tiene un corazón hambriento…” Gime Bruce en los altavoces oxidados de un acorazado americano, parece que su voz estuviese soldada al hierro, y en cubierta bailan los soldados descorazonados, y por la borda algunos lloran pólvora al mar… Eso, a lo lejos.
En Isla Mundo, como en todas las islas del mundo, hay poca comida. Yo alimento mi corazón con galletas de harina y ron. Miro al cuarto cielo, donde las estrellas son las luces de todas las ciudades que he visto, a lo lejos.
Y no hay vuelta atrás. “Caminante no hay camino, se hace camino al correr…” Dijo Don Antonio cuando pasó por aquí y vio lo estrafalario de los senderos de Isla Mundo, las estrechas, caprichosas, y sinuosas veredas de este lugar. Como mujeres infantiles, como hombres retorcidos. Caminante no hay camino, hay caminillo. Y… a lo lejos.
Se hace tarde para decir todavía es pronto. Y aún así, siento que todavía lo es. No estoy secuestrado. No debería, pues, esperar ningún rescate. Bob Dylan vino de incognito, vestía un traje negro, con un sombrero negro y corbata negra, la bufanda era blanca (porque le dolía mucho la garganta / ojalá fuesen las pastillas de goma). Traía un maletín negro, con un gran candado negro y una pegatina muy negra con letras muy blancas IT’S ALRIGHT MA (I’M ONLY BLEEDING). Lo colocó sobre una roca, y antes de abrirlo miró receloso a su alrededor. Vengo a rescatarte, pero no traigo dinero… pero yo no estoy secuestrado, Bob… Vengo a rescatarte, pero sólo traigo canciones… Abrió por fin la maleta y cientos de miles de millones de cuartillas volaron garabateadas izadas con la tinta de sus ojos humedecidos, siguiendo el guión de las rayas de su traje, pajareando con ritmo las palmeras, cubriendo mi atmósfera entera (ja!) con palabras bellas e incomprensibles, como el leve crujido de un cofre (trac!) que se abre y sólo Dios sabe lo que contiene.
Fontella en bikini se reía de nosotros, sus dientes blancos hacían aún más irresistible su piel morena, negra de azul. Una orquesta en bañador hawaiano le hacía los coros, el tipo del bajo tiene los pies metidos en el agua, y las trompetas son alzadas a la par que las cervezas en el bar, creo que nunca he escrito nada más refrescante que esta frase.
Fontella en bikini se reía con nosotros. A lo lejos, y yo me quería acercar.
Fontella en bikini se reía con nosotros. A lo lejos, y yo me quería acercar.
Rescue me
Take me in your arms
Rescue me
I want your tender charm
'Cause I'm lonely
And I'm blue
I need you
And your love too
Come on and rescue me
Come on, baby, and rescue me
Come on, baby, and rescue me
'Cause I need you by my side
Can't you see that I'm lonely
Rescue me
Come on and take my heart
Take your love and conquer every part
'Cause I'm lonely
And I'm blue
I need you
And your love too
Come on and rescue me
Come on, baby, and rescue me
Come on, baby, and rescue me
'Cause I need you by my side
Can't you see that I'm lonely
Rescue me
Take me in your arms
Rescue me
I want your tender charm
'Cause I'm lonely
And I'm blue
I need you
And your love too
Come on and rescue me
(Come on baby)
Take me baby (take me baby)
Hold me baby (hold me baby)
Love me baby (love me baby)
Can't you see I need you baby
Can't you see that I'm lonely
Rescue me
Come on and take my hand
C'mon, baby and be my man
'Cause I love you
'Cause I want you
Can't you see that I'm lonely
Mmm-hmm (mmm-hmm)
Mmm-hmm (mmm-hmm)
Take me baby (take me baby)
Love me baby (love me baby)
Need me baby (need me baby)
Mmm-hmm (mmm-hmm)
Can't you see that I'm lonely
Take me in your arms
Rescue me
I want your tender charm
'Cause I'm lonely
And I'm blue
I need you
And your love too
Come on and rescue me
Come on, baby, and rescue me
Come on, baby, and rescue me
'Cause I need you by my side
Can't you see that I'm lonely
Rescue me
Come on and take my heart
Take your love and conquer every part
'Cause I'm lonely
And I'm blue
I need you
And your love too
Come on and rescue me
Come on, baby, and rescue me
Come on, baby, and rescue me
'Cause I need you by my side
Can't you see that I'm lonely
Rescue me
Take me in your arms
Rescue me
I want your tender charm
'Cause I'm lonely
And I'm blue
I need you
And your love too
Come on and rescue me
(Come on baby)
Take me baby (take me baby)
Hold me baby (hold me baby)
Love me baby (love me baby)
Can't you see I need you baby
Can't you see that I'm lonely
Rescue me
Come on and take my hand
C'mon, baby and be my man
'Cause I love you
'Cause I want you
Can't you see that I'm lonely
Mmm-hmm (mmm-hmm)
Mmm-hmm (mmm-hmm)
Take me baby (take me baby)
Love me baby (love me baby)
Need me baby (need me baby)
Mmm-hmm (mmm-hmm)
Can't you see that I'm lonely
miércoles, 23 de septiembre de 2009
sábado, 29 de agosto de 2009
Buganvilla; arbusto trepador.

Dentro de Isla Mundo hay un desierto y dentro de ese desierto hay otra isla, y dentro de esa isla hay otro desierto, y dentro de ese desierto hay otra isla, y a su vez, dentro de esa isla hay un desierto en cuyo interior hay otra isla. Y dentro de esa isla hay un jardín. Pero las flores se están secando porque hay que pasar demasiados desiertos para regarlas.
sábado, 25 de julio de 2009
Paralysed (when you looked into my eyes)
Hoy hay un terremoto en Isla Mundo. Dura todo el día. Blanda de noche. Keith Richard se ha caído del cocotero y en el suelo tirado se ríe tirado, y mantiene ilesa la botella de ron, tirado. La tierra ha tenido un único parón de unos 5 minutos y de unos cuantos putos grados en la puta escala etc.
Hoy hay un terremoto en Isla Mundo. Los muros de la cárcel se han venido abajo y los presos, desconcertados, tratan de volverlos a levantar. Todos menos uno. Uno se ha escapado (con una manta liada a la cabeza, descalzo, y lanzando los dardos de su barba de dos semanas a todo aquel que ose mirarle a los dientes) (afilados como cuchillitos de nácar) (brillantes como la lascivia por la mañana) (cortantes tanto que cortan)
Hoy hay un terremoto en Isla Mundo. No te conviene quedarte en pie. En los refugios hay vodka y comida chejoviana. Hoy sólo trabajan los carteros y los poetas (servicios mínimos). Yo paseo en mi coche de caballos tirado por dos sadomasoquistas y un burro muy letrado. Recostado al costado de costado. Con una mano en la barbilla, y una expresión de supremo aburrimiento, recorro las zonas más catastróficamente catastróficas. Tengo las piernas cruzadas y sobre ellas un ejemplar amarilleado de Punch. Mi carruaje es precioso, tenías que verlo. Lo diseñó Saul Steinberg.
Sólo subiendo por una escalera de números podrás llegar al infinito.
miércoles, 27 de mayo de 2009
Nunca lo sabrán
Acurrucado en la cueva de mi propia piel. El cielo es un piano, caen notas.
Acariciando la medalla del atardecer, con las manos arrugadas por el mar. Tranquilo y feliz, quedo, después de nadar paralelo al swing de las anguilas.
Oyendo a las olas ruidosas (sin cosas, aquí no hay cosas, ninguna cosa) estar. Construyendo castillos de sal sin foso de lágrimas. Buscando bolitas de ocaso enterradas en la arena. Diciendo cosas absurdas en el bosque de algas donde el viento del océano mueve graciosamente sus cuerpos, como ríéndósé de mí.
Otra tarde vivida. Qué lejos queda cuando vivir era soportar.
Acércate, tengo que decirte algo que sólo se puede decir al oído, a tu oído:
- Si tuviese alas hoy tampoco me iría de aquí, de tu lado. (bienvenida a isla mundo)

jueves, 16 de abril de 2009
Sintonizando a los Burning
Son las seis de la mañana y yo sigo sin dormir... Hace días que nadie viene a visitarme. Juego al ajedrez con las gaviotas y a las damas con las olas. Queridísimo Risi, me he tirado hoy veinte veces de la palmera por ti. He sonreído elegantemente pensando en todos los barcos que dejé zarpar. En una pequeña risa, una pequeñísima victoria del que eligió perder. Perderse. Tengo una Isla. Isla Mundo. Tengo una casa. El Cuevistmo. Una delgada lengua de tierra lleva hasta ella. Y en el tejado el antifaro. Y en las ventanas gatos, flores y Campoamor. Las paredes son de piedra con incrustaciones de papel, una mina de tinta, carrilladas de cuentos. Ahí vivo yo. Y tú nunca sabrás llegar. Así no. Aquí tampoco. Una familia de osos custodia la entrada. Y el más grande siempre está despierto y nunca sueña. Porque para soñar hay que estar dormido. Lo otro es imaginación y proyecto de vida. Lo demás, cursilería.
Son las tres de la mañana... qué sé yo si estoy tan solo... Querídisimo, Pepe. Tu canción suena en toda la bendita I.M. Bájate de Venus. Y deja de tocar. No podré dormir con tanta nostalgia. Tanta pena no cabrá en ninguna botella. No tengo tanta fuerza para llegar hasta donde tú estás. Eso no quiere decir que no estés, eso jamás querrá decir que no lo intente.
domingo, 12 de abril de 2009
¿ Cómo llegar a Isla Mundo ?
Estoy muy solo y triste acá en este mundo de mierda,tengo una idea es la de irme al lugar que yo más quiera,me falta algo para ir pues caminando yo no puedo,Tengo que conseguir mucha MADERA,tengo que conseguir de donde fuera.Y cuando mi balsa esté lista partiré hacia la LOCURA
(LA BALSA. / Tanguito / Nebbia)
Para todos aquellos que... Modos y Maneras de llegar a Isla Mundo:
- Navegando en La Balsa de Los Gatos.
- En un Submarino Amarillo.
- Durmiendo en una habitación con goteras. Habitando una gotera dormida. Goteando a un durmiente habitado.
- Cerrando los ojos.
- Viendo cómo todos se marchan.
- Abriendo los ojos.
- En un autobús conducido por Ignatius J. Really.
- En un abrir y cerrar de ojos.
- Cruzando el puente de plata de tus enemigos.
- Guiñando.
- Solo.
- Tropezando.
- Guiñando solo después de tropezar.
- Agarrado a un piano de cola que flota en el Océano.
- Agarrado a una silla de anea y escuchando una historia de verano.
- Sola.
- Agarrado a la cintura de la vida.
- Sin Superman.
- Sin Peter Pan.
- Sin héroes.
- Sin más.
- Guiado por una libélula sin alas.
- Saltando de una silla al borde del escenario.
- En vespino.
- En 600.
- 600 veces al día.
- El día 600 de cada mes.
- Realizando el extraño y complicado ejercicio de escuchar... BABY, STOP AND LISTEN TO ME... sentándote en las rodillas de las palabras de tus interlocutores, subiéndote en sus frases, atravesando el túnel de colores de las miradas, adentrándote más allá del significado, bailando el riff de sus cuerdas vocales, dejando de pensar que tú piensas más, dejando de decir yo, yo, yo, pegajoso yo... Persiguiendo sus frases, corriendo como un loco tras todos los dobles sentidos que doblan todas las triples esquinas de la maldita compostura. Compostura; señora de la costura que cose deseos. A la cuarta: organizando tus silencios, sembrando en la parcela de la espera el guión de tu próxima frase... Realizando ese extraño y complicado ejercicio de escuchar.
- Buscando la tortuga más lenta de las nubes con forma de tortuga.
- En el Marchenilla.
- Buscando la nube más rápida de todas las tortugas con forma de nube.
- Sin poder parar de escribir... sin poder parar de vivir...
- Isla Mundo está donde no te detienes.
- En los voladores de Baldomero.
- A lomos de Platero.
- En una bicicleta que encadena relatos desencadenando una pena.
- En el autobús del Sr.Bochinche.
- Matando a Robinson Crusoe y robándole la herencia.
- Rodando dentro de un cubo de basura.
- Corriendo por los tejados.
- Amaneciendo en la arena de la playa.
- Aligerando de peso el globo tirándolo todo menos a Verne.
- A grupas del caballo de Rebelión en la Granja.
- Transportado por una cigüeña negra escoltada por cien cigüeñas blancas.
- Navegando en tinta.
- Sittin' on the dock of the bay.
- De la mano de alguien que te lo pidió.
- Sin pedir billete.
- Sin tener pasaje.
- Sin subir las ventanillas. Sin bajar el volumen. Sin prisa.
- En monopatín.
- Siendo idiota.
- Siendo yo.
- Siendo.
- Yendo.
viernes, 6 de marzo de 2009
Entrevista a un habitante de Isla Mundo

- Y bien, ¿qué es lo mejor de Isla Mundo?
- La música.
- ¿La música?
- Sí, la Música Celestial. Sabe usted que los planetas y las estrellas emiten en su movimiento una armonía de las esferas, una especie de sinfonía no audible desde la Tierra; el silencio. Bueno, desde casi toda la Tierra, porque desde aquí, desde I.M, sí podemos oírla a todas horas. Podríamos decir que esta isla es una especie de Ipod galáctico y sideral.
- ¿Y cómo suena esa música?
- Ah, bueno, pues un poco a los Beatles, a la Creedence, hay baladas de Elvis, mucho Buddy Holly, mucho Eddie Cochran. Letras de Lapido, números de Pitagoras, cuentas de la vieja, de la vieja escuela.
- Insisto, ¿qué es lo mejor de Isla Mundo?
- Los perros abandonados.
- ¿Los perros abandonados?
- Sí, porque no hay. Al no haber ciudades, no hay perros abandonados. ¿Ha visto alguna vez a un león abandonado, una cabra montesa descarrilada? No hay dueños de perros. Los canes van en bandas, hay hordas de caniches, manadas de labradores.
- ¿Y podría decirnos qué es lo mejor de Isla Mundo?
- Los secretos, los misterios, los túneles. No puedes ir al baño sin traducir antes un pictograma del siglo XV, el camarero del Bar de Los Muertos te da la cuenta con jeroglíficos, las parejas no se declaran, se resuelven...
- ¿Podría explicarnos qué es lo mejor de Isla Mundo?
- Los paisajes. En el centro de la isla hay una catarata de ginebra que rompe sobre rocas de limón. También hay un puente hecho con maletas llenas de pasos. Un desierto de canela con tormentas de deseo, cordilleras de nata, y un bosque hechizado gobernado por los Enanos Leñadores de Penas.
Si caminas lo suficiente, subiendo hacia arriba, verás un inmenso anillo verde esmeralda, son árboles que rodean un fastuoso volcán; si miras dentro del volcán, bajando la vista hacia abajo, verás a Empédocles haciendo un solitario con la Pureza; y si te fijas bien, tendrás que pasar mirando varias horas, cuando la Pureza bostece aparecerá en su garganta toda Isla Mundo en miniatura (T.I.M.M).
- Y para terminar, ¿qué es en su opinión lo mejor de Isla Mundo?
- Sin lugar a dudas, los entrevistadores.
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